Sin duda, os diré que fue una de mis mejores visitas, una hora admirando todo tipo de formaciones geológicas, impresionante. Todo un entorno geominero y natural, repleto de auténtico paraíso de espeleotemas, te encontrarás con: excéntricas, estalactitas, estalagmitas, coladas, columnas, perlas de las cavernas, dientes de perro y un largo etc. Nada como verlo…
Debemos estar 30 minutos antes de la hora para recoger las entradas y 10 minutos antes para acceder al tren, solo para acompañantes, ya que para las personas en silla de ruedas no está adaptado.
Nosotros, seremos acompañados por uno de los guías; recorreremos unos 300 metros hasta la cueva por un desnivel del algo más del 10%. Y a partir de ahí, nos uniremos al grupo para iniciar el recorrido al lado del guía.
El primer tramo de la cueva, está totalmente adaptado, y podréis disfrutar de un sin fin de formaciones, de colorido, de diviersidad temática..., en fin, de la mejor obra en esculturas bajo tierra jamás producida.
El segundo tramo se accede mediante un elevador. Que si tienes suerte podrás hacerlo, el día de mi visita no funcionaba, pero hacia 2 meses que fue otra amiga y tampoco. La excusa fue la humedad del interior, en fin… la rutina se convierte en dejadez.
Si bien tengo que deciros que la amabilidad de los guías fue estupenda.
Y una vez finalizada, volveremos a salir al exterior por la rampa de acceso.