El Centro de Interpretación de las Tierras Bañezanas está ubicado en el interior de un edificio de principios del siglo XX que iba a ser un hotel pero que, acabó siendo una fábrica de harina (La Única) conservando su estructura y maquinaria original debidamente restaurada, sede de la Oficina de Turismo.
El edificio es totalmente accesible, dispone de dos rampas: una por la entrada principal y otra por uno de sus laterales; la primera de gran pendiente lo que es necesario ayuda y la segunda de fácil acceso. Para acceder a las plantas primera y segunda dispone de ascensor, así como de una total colaboración por parte del personal de turismo. En la Planta baja disponéis de un baño totalmente adaptado.
La visita se debe de hacer de arriba hacia abajo, en la planta segunda conoceréis la historia de Astures y Romanos, el Señorío de los Bazán y su mercado.
Y en la planta primera su Centro Etnográfico de la harina, el lino, la ganadería, la agricultura y un largo etcétera.
En definitiva, es un viaje por la historia de esta ciudad y su comarca desde los tiempos de astures y romanos, pasando por el medieval hasta los siglos más recientes.
Sin duda, una grata visita, habíamos programado para ver su museo etnográfico y nos encontramos con otros tantos, que en un día nos fue imposible de visitar, así que lo repartimos y dejamos el interior de sus museos para disfrutar del bullicio de la ciudad, pues el ocio y la gastronomía están muy presentes en esta villa bañezana.
Otro tipo de turismo, las rutas de los grafitis, extendidos por toda la ciudad e imposible el podéroslas describir, pues os aburriría con tanto texto.